Ropa personalizada para fiestas

Ya estamos de vuelta. Es cierto que durante un par de semanas hemos dejado este blog un pelín abandonado. Como os contamos en la última entrada llegaron las fiestas de Soria, cinco días en los que la ciudad y la fiesta te absorben y es imposible hacer nada. Y justo después, este año más pegadas que nuca, San Fermín. Pedazo de fiesta universal que además nosotros tenemos aquí muy cerquita de Soria. Y después de una desconexión ya sabéis que cuesta un poco volver a coger las rutinas y los biorritmos (si es que realmente esos existen).

La ropa personalizada fundamental para las fiestas

Como os podéis imaginar todo esto lo contamos por algo y no es para justificarnos… o al menos no totalmente. Estamos en época de mucho trabajo, cuando trabajas personalizando objetos el verano es temporada alta ya que se concentran multitud de eventos de esos que, como hablamos siempre, son propicios para difundir nuestra imagen.

Ropa personalizada para fiestas

Veamos algunos ejemplos de trabajos con objetos personalizados para fiestas veraniegas aprovechando nuestro catálogo de producto que se pueden comprar en nuestra web. Comencemos por arriba, los pañuelos seña de identidad de muchas, muchas fiestas, incluidas las de San Fermín. El rojo es el color por excelencia de las fiestas de Pamplona, sobre el puede ir bordado o impreso el santo, el nombre de la peña o asociación o el año. El motivo principal en estos casos suele ser el escudo de la Comunidad Foral de Navarra la figura del santo o un toro. En Teruel, fiestas que coinciden en el tiempo, es  rojo también el pañuelo que le ponen al torico en las Fiestas del Ángel. A cuadros en Vitoria, azul en Santander o blancos en Soria el pañuelo personalizado es un elemento muy común sobre todo en las fiestas del norte de la Península Ibérica.

Desde ahí hacia abajo todo el cuerpo que queda por vestir. Son habituales, también en la zona norte las fajas o fajines con diferente color en función de la peña, cuadrilla o grupo al que pertenezcan. También son habituales los chalecos y, sorprendentemente, la ropa clara o directamente blanca. Nos hemos dejado para el final la cabeza, que en según que fiestas hay que llevarla cubierta y estoy pensando sin ir más en San Isidro y sus reconocibles parpusas. En cualquier caso una vestimenta que se luce orgulloso en los momentos de fiesta y que tiene dos características comunes; la primera es que está marcada por la tradición, las herencias de la zona o los gustos y la segunda es que se personaliza, con el nombre oportuno y el año de la fiesta, para poder recordarla mejor.